Itineraria de reflejos, lírica y melancólica, dejo parte de mí en cada paisaje que visito, pero no hallo donde quedarme.. empapado, continúo mi camino, a donde quiera que dé.

Una niña acierta a repasar la línea de sus ojos reflejándose en la ventana. Mira a su niño, que afirma
-Bien..
y su sonrisa ilumina el vagón.