Itineraria de reflejos, lírica y melancólica, dejo parte de mí en cada paisaje que visito, pero no hallo donde quedarme.. empapado, continúo mi camino, a donde quiera que dé.

La lluvia,
llueve.
No pretende ser charco,
ni humedecer la tierra,
ni oler a hierba mojada.
La lluvia, llueve.
Y aunque la hagamos responsable
de inundaciones y riadas,
es nuestro empeño
en no asumirla
el culpable.
Porque la lluvia, llueve.
Y sólo llueve.
Y eso es
lo que la hace
la lluvia.