Itineraria de reflejos, lírica y melancólica, dejo parte de mí en cada paisaje que visito, pero no hallo donde quedarme.. empapado, continúo mi camino, a donde quiera que dé.

Cuando sea niño, me haré una cometa. O mejor, que me la haga un amigo. Y cuando vengan a preguntar admirados cómo la hice, mientras juego con ella a tapar el sol, les diré
-Sonreí.